Tipos de seguros

Tipos de seguros

Se pueden hacer muchas clasificaciones de los seguros, tantas comos los riesgos que cubren estos seguros. A continuación te detallo de forma muy concisa los tipos de contratos de seguros más frecuentes en la práctica y sus características. Recuerda que, dentro de las partes de tu contrato de seguro, tendrás condiciones generales (las que regirán para todos los asegurados por igual) y condiciones particulares (las específicas de tu situación y riesgo asegurado concreto) que deberás leer antes de contratar tu seguro.

Tipos de contratos de seguros

La clasificación más genérica de los seguros, los suele dividir entre:

  • seguros de vida: se realizan sobre la vida del asegurado e incluirán la posibilidad de que pueda morir o quedar inválido de forma permanente, pero también su ahorro, como veremos;
  • seguros de no vida: aseguran el patrimonio o ciertos riesgos sobre la persona (en cuyo caso se denominan personales).

Seguros de vida

Los seguros de vida se suelen dividir en dos grandes grupos en función del riesgo a asegurar: seguros personales y Seguros materiales/patrimoniales.

-Seguros personales: se incluyen aquí los seguros de invalidez, incapacidad, asistencia sanitaria, enfermedad y accidentes.

Las sumas aseguradas por esta clase de cobertura no pueden ser determinadas de forma objetiva  porque no se puede no se puede saber el valor de una vida humana. Por ello, las sumas aseguradas se fijan en función de los objetivos del tomador del seguro al tener en cuenta sus posibilidades y necesidades económicas presentes y futuras.

Quien mejor puede conocer el importe de las necesidades a asegurar en caso de fallecer o quedar incapacitado, mediante el pago de la prima es el asegurado. Es él quien decidirá el patrimonio que quiere dejar a su familia en caso de que muera por alguna de las circunstancias contratadas.

Existen varios tipos de seguros personales, según el riesgo objeto de su cobertura:

  • Los seguros de accidente, invalidez o incapacidad: se ocupan de los riesgos físicos de las personas y los
  • seguros de asistencia sanitaria y enfermedad: se encargan de los riesgos que afectan a la salud.
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-Seguros materiales y patrimoniales: los seguros materiales cubren los riesgos sobre animales o cosas (seguros de automóviles, incendio, robo, expoliación, transportes, agrarios, maquinaria, etc.).

Por su parte, los seguros patrimoniales cubren los riesgos sobre el patrimonio abstracto de las personas, físicas o jurídicas (seguros de responsabilidad civil, pérdida de beneficios, crédito y caución).

Otras clasificaciones de seguros

  • Seguro de decesos: se conocen vulgarmente como el “seguro de los muertos” y son una de las modalidades de seguros más contratadas en España por el afán del asegurado de dejar pagado “su entierro”, el día de su desaparición. Los seguros de decesos prestan el servicio de sepelio, asumiendo el asegurador los gastos y gestiones cuando fallece el asegurado. La principal crítica que se les hace a estos seguros es que si empiezas a pagar muy joven y tienes una larga vida, al final te podrías haber pagado varios entierros con tus primas periódicas. Pero qué duda cabe que son una modalidad para los que no quieren suponer una carga para sus supervivientes.
  • Seguro a todo riesgo: un seguro a todo riesgo es aquel en el que se han incluido todas las garantías normalmente aplicables a un determinado riesgo. Uno de los más conocidos es el seguro a todo riesgo del automóvil.
  • Seguros colectivos: un seguro colectivo es un contrato de seguro sobre las personas, que se caracteriza por cubrir mediante un solo contrato a múltiples asegurados que integran una colectividad homogénea (empleados, titulares de una tarjeta de crédito, etc.). Un ejemplo son los seguros colectivos de fallecimiento que se encuentran en las tarjetas de crédito.
  • Seguro complementario: un seguro complementario es aquel que se incorpora a otro seguro con objeto de prestar a la persona asegurada en ambos una nueva garantía o ampliar la cobertura preexistente.
  • Seguro de accidentes: un seguro de accidentes es aquel que tiene por objeto la prestación de indemnizaciones en caso de accidentes que motiven la muerte o incapacidad del asegurado, a causa de actividades previstas en la póliza.
  • Seguro de asistencia de viajes: un seguro de asistencia en viajes es aquel seguro conducente a resolver las incidencias de diversa naturaleza que hayan surgido durante un viaje y que te obliguen a recibir asistencia sanitaria, tu repatriación en caso de enfermedad, etc.
  • Seguro de automóviles: un seguro de automóviles es aquel que tiene por objeto la prestación de indemnizaciones derivadas de accidentes producidos a consecuencia de la circulación de vehículos.
  • Seguro de enfermedad y asistencia sanitaria: un seguro de enfermedad y asistencia sanitaria es aquel por el que, en caso de enfermedad del asegurado, se le entrega una indemnización prevista previamente en la póliza. En estos casos el riesgo cubierto es la enfermedad por lo que generalmente el asegurador se compromete al abono de determinadas sumas (indemnizaciones) y a los gastos de asistencia médica y farmacéutica.
  • Seguro contra incendios: garantiza al asegurado la entrega de la indemnización en caso de incendio de sus bienes determinados en la póliza o la reparación o resarcimiento de los mismos.
  • Seguro de orfandad: un seguro de orfandad es aquel que tiene por objeto la concesión de una pensión temporal a favor de los hijos menores de 18 años en caso de fallecimiento del padre o de la madre de los que dependan económicamente.
  • Seguro contra robo: un seguro contra robos es aquel en el que el asegurador se compromete a indemnizar al asegurado por las pérdidas sufridas a consecuencia de la desaparición de los objetos asegurados. La cobertura de robo suele incluirse en seguros de automóvil como el terceros ampliado o el a todo riesgo.
  • Seguro de transporte: un seguro de transporte es aquel por el que una entidad aseguradora se compromete al pago de determinadas indemnizaciones a consecuencia de los daños sobrevenidos durante el transporte de mercancías.
  • Seguro de vida: un seguro de vida es aquel en el que el pago por el asegurador de la cantidad estipulada en el contrato se hace dependiendo del fallecimiento o supervivencia del asegurado en una época determinada.
  • Seguro del hogar: el seguro del hogar (multirriesgo del hogar) tiene por objeto cubrir los daños que se produzcan en una vivienda y se deriven de cualquier imprevisto cubriendo riesgos tan diversos como un incendio, los accidentes domésticos que precisan asistencia sanitaria, o la rotura de una cañería… etc.
  • Seguro de responsabilidad civil: toda persona tiene la obligación de reparar o indemnizar por los daños que puedan derivarse de sus actuaciones (o de la falta de ellas). A esta obligación se le denomina responsabilidad civil. En virtud de esta clase de seguro, la compañía aseguradora asume la obligación de responder, en lugar del asegurado, de la obligación del pago de las indemnizaciones en los supuestos en que nazca esta responsabilidad civil.
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Muchos más seguros

La variedad de seguros es muy amplia e incluso se pueden negociar contratos no previstos por la aseguradora. Algunos ejemplos, aunque menos comunes son:

  • Asegurar una parte del cuerpo: las piernas, el pecho, la nariz, las manos, etc.
  • Asegurar un sorteo: si sale premiado lo paga la aseguradora y si no sale la aseguradora ha ganado.
  • Seguro de vehículos de duración un día: por ejemplo vehículos antiguos que se conducen uno o pocos días al año o motos que entran en un circuito a hacer unas tandas.
  • En algunos casos es obligatorio por Ley tener un seguro como por ejemplo el Seguro obligatorio de vehículos (SOA), o el seguro de animales potencialmente peligrosos o el seguro de caza.

Otros contratos pueden venir obligados por un contrato anterior. Por ejemplo, es muy habitual en una hipoteca tener que asegurar el bien hipotecado a favor del acreedor mediante un seguro de vida o un seguro de desempleo.

La Ley que regula el seguro en España es la Ley 50/1980, de 8 de octubre del Contrato de Seguro (BOE 250/1980, de 17 de octubre de 1980).

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