«Seguros que puedes desgravarte en la declaración de la Renta 2025». Fecha publicación: 7 marzo 2025.
Se acerca, como cada año, la nueva campaña del IRPF. Con la llegada de la campaña de la Renta 2025, muchos contribuyentes empezamos a revisar nuestras cuentas y a preguntarnos qué gastos e inversiones podemos incluir en la declaración de la renta para reducir nuestra factura fiscal.
Como divulgador en educación financiera (también como autónomo que soy), tengo claro que, aunque «Hacienda somos todos», los contribuyentes tenemos el objetivo común de pagar solo lo justo, aprovechando todas las deducciones legales disponibles.
Sin embargo, todavía existe bastante desconocimiento sobre algunos gastos que pueden ayudarnos a reducir la base imponible. Uno de los más olvidados tiene que ver con los seguros. Y es que, aunque muchas personas no lo saben, hay determinados seguros que pueden desgravarse en la declaración de la renta, siempre que se cumplan ciertas condiciones.
En este artículo quiero explicarte de forma clara algunos supuestos, aunque sean pocos y bastante acotados, en los que puedes deducirte de tu declaración de IRPF la prima de seguros pagada (o parte de ella). Mi objetivo es que no dejes pasar oportunidades de optimizar tu declaración de la renta 2025.
Tabla de Contenidos
El complejo mundo de los seguros
El sector asegurador es enorme y, muchas veces, confuso para el consumidor medio. De hecho, los seguros pueden clasificarse de muchas formas diferentes.
Seguros de protección vs seguros de ahorro/inversión
Una de las clasificaciones más habituales distingue entre seguros de protección y de ahorro/inversión.
Los de protección son los que cubren riesgos concretos, como un seguro de coche, de hogar o de responsabilidad civil. Los de ahorro o inversión están diseñados para acumular capital a largo plazo, como algunos seguros de vida ahorro o planes vinculados a aseguradoras (PIAS).
Seguros personales vs patrimoniales
También es frecuente distinguir entre seguros personales (protegen a las personas como los seguros de vida, salud, accidentes o dependencia) y los de daños o patrimoniales. Estos últimos protegen bienes materiales, como viviendas, vehículos o negocios.
Seguros de demanda o de oferta
Otra clasificación interesante según la obligatoriedad de su contratación es la que distingue entre seguros de demanda (la gente los necesita contratar) y los de oferta (su contratación es opcional).
En el bloque de los seguros obligatorios o de demanda están aquellos que exige la ley, como el seguro de responsabilidad civil del coche. Y entre los seguros voluntarios o de oferta están los que contratamos por decisión propia para mejorar nuestra protección. Por ejemplo, un seguro del hogar. O un seguro de bicicleta o de pesca.
Seguros que desgravan del IRPF (o no)
Sin embargo, hay una cuarta clasificación de la que casi nunca se habla, y que es muy relevante desde el punto de vista fiscal: los seguros que pueden desgravarse en el IRPF y los que no.
Y precisamente de eso quiero hablarte en las siguientes líneas. Pero antes veamos qué nos depara la campaña de la Renta 2025
Campaña de Renta 2025: qué nos depara
Cada año trae pequeñas novedades en la campaña de la renta, aunque el esquema general del impuesto suele mantenerse bastante estable.
Para la campaña de la Renta 2025 (correspondiente al ejercicio 2024), el funcionamiento del IRPF sigue basado en los mismos pilares de los últimos años:
- Tributación progresiva por tramos.
- Diferenciación entre la base general y la base del ahorro.
- Aplicación de deducciones estatales y autonómicas.
En los últimos años hemos visto algunos cambios orientados a:
- Ajustar los tramos del impuesto en determinados niveles de renta.
- Ampliar las deducciones autonómicas.
- Mejorar algunos incentivos relacionados con la eficiencia energética en viviendas.
- Adaptar determinadas normas en el régimen de autónomos y actividades económicas.
Pero lo importante, más allá de las novedades concretas, es recordar algo fundamental: muchas deducciones existen desde hace años y simplemente no se utilizan por desconocimiento del contribuyente.
Los seguros desgravables son un buen ejemplo de ello.
Casos en los que puedes desgravar tu seguro
No todos los seguros permiten deducirse en la declaración de la renta. De hecho, la mayoría no lo hacen.
Sin embargo, sí existen situaciones muy concretas en las que la prima del seguro puede incluirse, total o parcialmente, como gasto deducible o formar parte de una deducción fiscal.
Vamos a ver algunos de los casos más habituales.
¿Tienes hipoteca del banco con seguro de vida vinculado?
Cuando contratamos una hipoteca, es bastante habitual que el banco nos ofrezca (o incluso exija) contratar un seguro de vida vinculado al préstamo.
El objetivo de esta vinculación bancaria es garantizarse que, en caso de fallecimiento o invalidez del titular, la deuda quede cubierta con la suma asegurada.
Si la hipoteca se firmó antes del 1 de enero de 2013, es posible aplicarse la deducción por inversión en vivienda habitual, siempre que se sigan cumpliendo los requisitos.
En ese caso, las primas del seguro de vida vinculadas a la hipoteca también pueden incluirse dentro de la deducción, junto con los intereses y la amortización del préstamo.
Tal y como explican desde el comparador de seguros SegurChollo, este tipo de seguros vinculados al préstamo hipotecario pueden formar parte de las cantidades que se incluyen dentro de esa deducción por vivienda habitual.
Eso sí, es importante que el seguro esté directamente relacionado con la hipoteca.
Alquilo mi casa a otra persona
Si eres propietario de una vivienda que tienes alquilada, la situación cambia.
Como sabes, cuando alquilas una vivienda a un tercero, las rentas cobradas por el alquiler generan rendimientos del capital inmobiliario que deben tributar. Eso sí, tras aplicarles una serie de gastos necesarios para obtener esos ingresos como gastos de comunidad, IBI, reparaciones, intereses de la hipoteca y «seguros asociados a la vivienda».
Esto significa que el seguro del hogar de una vivienda alquilada puede deducirse como gasto, ya que forma parte de los costes necesarios para mantener el inmueble arrendado.
El caso especial de los autónomos
Los autónomos tenemos un régimen fiscal diferente en muchos aspectos, especialmente en lo que respecta a los gastos deducibles.
Cuando desarrollas una actividad económica como profesional o una prestación de servicios, puedes deducir aquellos gastos necesarios para obtener ingresos y que estén correctamente justificados.
En ese contexto, varios seguros del autónomo pueden convertirse en gastos deducibles.
Seguro de responsabilidad civil profesional
Este es uno de los ejemplos más claros. Muchos profesionales necesitan contratar, bien porque lo exija su colegio profesional, bien por prevención, un seguro de responsabilidad civil profesional (RC) para responder de los posibles daños causados a terceros durante el ejercicio de su actividad.
Es el caso de abogados, arquitectos, médicos, ingenieros o consultores, por citar algunos ejemplos. En estos casos, la prima del seguro de RC profesional suele ser deducible al 100% del IRPF, ya que es un gasto directamente relacionado con la actividad.
Seguros de vida del autónomo
En determinadas circunstancias, el autónomo también puede deducirse la parte de la prima de un seguro de vida que cubra la invalidez o enfermedades graves. Esta parte puede considerarse deducible cuando está vinculada a la actividad profesional realizada.
Esto ocurre porque esas coberturas están directamente relacionadas con la capacidad del profesional para seguir trabajando.
Mi casa es mi oficina
Cuando una parte de la vivienda se utiliza como lugar de trabajo, algunos gastos del hogar pueden deducirse proporcionalmente.
Entre ellos puede incluirse una parte del seguro de hogar, siempre que esté relacionada con el porcentaje de vivienda afecto a la actividad.
Por ejemplo, si el 20% de la vivienda se utiliza como despacho, podría deducirse aproximadamente ese mismo porcentaje de la prima del seguro del hogar.
Mi coche es mi medio como comercial
En algunas profesiones, el vehículo es una herramienta fundamental. Es el caso de comerciales y representantes, de técnicos que visitan clientes o de profesionales que realizan desplazamientos frecuentes por toda la geografía.
Si el coche está afecto a la actividad, parte de los gastos asociados al vehículo pueden deducirse. Entre ellos puede incluirse una parte de la prima del seguro del automóvil.
Requisitos para poder desgravar
Ahora bien, con la «Hacienda pública» hemos topado. Que un seguro pueda deducirse no significa que siempre vaya a aceptarlo la Agencia Tributaria automáticamente.
Para que la deducción sea válida, como nos recuerdan desde SegurChollo es importante cumplir varios requisitos.
Entre los principales:
1. Que el gasto esté justificado documentalmente. Debes conservar la póliza y los recibos de pago del seguro.
2. Que esté relacionado con la actividad o el supuesto fiscal deducible. Por ejemplo, con la vivienda alquilada o con la actividad profesional.
3. Que esté correctamente declarado: los gastos deben incluirse en el apartado correspondiente de la declaración de la renta.
4. Que exista trazabilidad del pago: es recomendable que el pago esté domiciliado o se realice por medios bancarios, no en efectivo.
En caso de paralela por parte de la Agencia Tributaria, más nos vale tener toda la documentación ordenada y a mano para evitarnos muchos problemas.
Sobre SegurChollo
Cuando hablamos de contratar un seguro, una de las mayores dificultades suele ser comparar entre distintas compañías. Además, no podemos llevarnos exclusivamente por un precio atractivo ya que las coberturas de los seguros varían mucho entre ellas.
Ahí es donde entran en juego los comparadores especializados como SegurChollo, un comparador de seguros centrado especialmente en seguros de vida, salud y decesos, que permite analizar diferentes opciones del mercado.
Además de ofrecerte una comparativa transparente de los anteriores seguros, esta compañía no te reenvía a la compañía elegida para que inicies el proceso de tarificación de nuevo. Al contrario, sus asesores están autorizados para ofrecerte la contratación directa del seguro sin más vueltas.
De esta forma, con una sola llamada y con un único profesional, es posible analizar distintas alternativas y encontrar el seguro que mejor se ajuste a las necesidades de cada persona o familia.
Juan del Real Martín
Soy economista por la Universidad Complutense de Madrid, especialización Finanzas. He alcanzado la independencia financiera y me gustaría ayudar a los demás a entender mejor los asuntos de dinero y a tomar las decisiones adecuadas en cada momento de la vida. La educación financiera es básica para que puedas lograrlo tú también.

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