«Cómo conseguir dinero extra sin recurrir a un préstamo». Fecha de publicación: 28 de septiembre de 2026.
Una factura inesperada, una reparación urgente o varios pagos concentrados en el mismo mes pueden hacer que falte dinero en el presupuesto. Pedir un préstamo es una posibilidad, pero no la única. Antes de asumir una nueva cuota, se pueden revisar otras formas de obtener liquidez o reducir los gastos del momento.
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Vender lo que ya no utilizas
En casa suele haber objetos en buen estado que llevan tiempo guardados: un móvil anterior, una consola, herramientas, una bicicleta o algún aparato electrónico. Venderlos puede aportar dinero sin generar una deuda. Para decidir qué ofrecer, conviene comprobar que no se necesiten a corto plazo y comparar precios de artículos similares.
También ayuda preparar el objeto antes de ponerlo a la venta: limpiarlo, reunir sus accesorios y describir con claridad su estado. Si se vende a un particular, hay que acordar de antemano el método de pago y la entrega.
Otra opción es acudir a un establecimiento de compraventa, donde se puede conocer la valoración y las condiciones antes de decidir.
Recuperar temporalmente el valor de un objeto
Si no se quiere desprender definitivamente de una pieza, existe la posibilidad de dejarla como garantía y recuperarla después, siempre que se cumplan las condiciones acordadas. Esta fórmula puede ser útil para obtener liquidez puntual conservando la opción de recuperar el objeto.
Antes de contratar, es importante entender cuánto dinero se recibe, qué importe habrá que pagar para recuperarlo, durante cuánto tiempo se mantiene el acuerdo y qué sucede si no se devuelve en el plazo previsto.
Los empeños pueden ser una alternativa para quienes valoran esa posibilidad, pero conviene revisar con atención las condiciones y confirmar que se podrá afrontar el pago de recuperación.
Revisar pagos y gastos próximos
A veces no hace falta conseguir una cantidad adicional, sino ganar margen en el presupuesto. Revisar suscripciones, compras aplazables y gastos variables puede liberar dinero para atender un pago prioritario. También se puede consultar con el proveedor si permite fraccionar una factura o cambiar su fecha de vencimiento.
Si hay varios pagos pendientes, ordenarlos por fecha e importancia ayuda a detectar qué debe resolverse primero y qué puede esperar. Para gastos grandes, pedir un presupuesto actualizado o comparar proveedores puede reducir el importe necesario.
Cobrar una venta pendiente o realizar trabajos puntuales
Si alguien debe dinero por una compra compartida o un servicio, reclamar ese pago puede ayudar a cubrir el gasto.
También se pueden valorar trabajos puntuales compatibles con la disponibilidad de cada persona, como clases, reparaciones o encargos profesionales. En ambos casos, conviene acordar por escrito el importe y la fecha de pago.
La alternativa adecuada dependerá de cuánto dinero se necesita y de cuándo.
Vender algo que ya no se usa puede resolver un gasto sin crear obligaciones futuras; dejar un objeto como garantía implica conocer bien el coste y las condiciones para recuperarlo. Comparar estas opciones antes de solicitar financiación permite elegir con más criterio y mantener el control del presupuesto.
Juan del Real Martín
Soy economista por la Universidad Complutense de Madrid, especialización Finanzas. He alcanzado la independencia financiera y me gustaría ayudar a los demás a entender mejor los asuntos de dinero y a tomar las decisiones adecuadas en cada momento de la vida. La educación financiera es básica para que puedas lograrlo tú también.

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